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Nuevo lugar, la misma esencia: Cala Escondida comienza una nueva etapa en Ibiza

Hay lugares que se convierten en algo más que un punto en el mapa. Lugares que guardan recuerdos, encuentros, conversaciones interminables y atardeceres que se quedan con nosotros mucho después de que el sol desaparezca en el horizonte. Durante años, Cala Escondida fue uno de esos lugares en Racó d’en Xic, junto a Cala Comte. Hoy, nuestra historia continúa en un nuevo rincón de Ibiza, con la misma ilusión y los mismos valores que nos han acompañado desde el principio.

Después de once temporadas construyendo un proyecto que va mucho más allá de un chiringuito de playa, nos ha tocado afrontar un cambio importante. Dejamos atrás una ubicación que ha formado parte de nuestra historia para comenzar una nueva etapa en Platja d’en Bossa, al final de la playa, junto a la Torre de sa Sal Rossa.

Un cambio que no siempre ha sido fácil, pero que nos ha recordado algo fundamental: Cala Escondida no es únicamente un lugar. Es una manera de entender Ibiza, de relacionarnos con las personas y de disfrutar de la naturaleza con respeto.

Un nuevo capítulo, con todo lo que nos hace ser Cala Escondida

Dejar atrás Racó d’en Xic significa despedirnos de una etapa llena de recuerdos, de personas que nos han acompañado desde nuestros primeros días y de momentos que siempre formarán parte de nuestra identidad.

Pero también significa abrir una nueva puerta.

Hoy, Cala Escondida continúa su camino en el extremo de Platja d’en Bossa, junto a la histórica Torre de sa Sal Rossa. Este nuevo enclave nos permite seguir compartiendo aquello que más nos gusta: el mar, la música, la gastronomía, los encuentros espontáneos y esa forma tan especial de disfrutar de Ibiza sin necesidad de grandes artificios.

La ubicación cambia. El paisaje es diferente. Sin embargo, seguimos creyendo en lo mismo: crear un espacio auténtico, cercano y conectado con su entorno, donde residentes y visitantes puedan encontrarse y sentirse parte de algo especial.

La sostenibilidad sigue siendo parte de nuestra identidad

Cambiar de ubicación no significa cambiar de principios. Desde nuestros comienzos, el respeto por el entorno natural ha formado parte de la manera en que entendemos Cala Escondida.

Por eso, la sostenibilidad sigue ocupando un lugar central en esta nueva etapa. Apostamos por un modelo de chiringuito que busca reducir su impacto sobre la costa y demostrar que disfrutar del litoral y protegerlo son dos objetivos que deben ir de la mano.

Nuestro compromiso se refleja en la forma de plantear el espacio, en el uso de soluciones orientadas a reducir el consumo de recursos y en la importancia que damos a la gestión responsable de los residuos. También en algo tan sencillo, pero tan necesario, como recordar que la playa no termina donde acaba nuestra terraza: forma parte de un ecosistema que debemos cuidar entre todos.

El mar Mediterráneo y sus praderas de posidonia oceánica son parte esencial de la riqueza natural de Ibiza. La posidonia contribuye a mantener la transparencia del agua, captura carbono y ayuda a proteger las playas frente a la erosión. Cuidarla requiere tanto medidas de conservación como pequeños gestos cotidianos de quienes disfrutamos de la costa.

Queremos que quienes nos visiten entiendan que formar parte de Cala Escondida también significa respetar el lugar que nos acoge.

Mucho más que un chiringuito frente al mar

Si algo nos ha enseñado el camino recorrido es que un proyecto no se construye únicamente con instalaciones o una buena ubicación. Se construye, sobre todo, con personas.

Por eso, Cala Escondida quiere seguir siendo un punto de encuentro para la comunidad local, un espacio donde la música y la cultura tengan su lugar y donde los proyectos de la isla puedan encontrar oportunidades para crecer.

A lo largo de nuestra trayectoria hemos apostado por dar visibilidad a músicos y artistas locales, colaborar con empresas de Ibiza y apoyar iniciativas relacionadas con el bienestar y el deporte. Desde encuentros gastronómicos hasta actividades de yoga y colaboraciones deportivas, creemos en el valor de conectar proyectos que comparten una visión positiva de la isla.

Esta filosofía también se extiende al deporte local. Apoyar a deportistas y equipos de Ibiza significa contribuir a que el esfuerzo, la constancia y los hábitos saludables tengan visibilidad, al mismo tiempo que fortalecemos los vínculos entre los negocios y las personas que dan vida a nuestra comunidad.

Queremos seguir creando estas conexiones en nuestra nueva ubicación, porque creemos que un negocio local puede aportar mucho más que un servicio: puede convertirse en parte activa del entorno social y cultural que lo rodea.

La música, los encuentros y los atardeceres siguen aquí

Hay cosas que no necesitan una dirección concreta para conservar su esencia.

La música en directo, los artistas de la isla, las conversaciones que empiezan sin planearlas y los encuentros que se alargan mientras cambia la luz del cielo seguirán formando parte del espíritu de Cala Escondida.

Nuestro nuevo hogar, junto a la Torre de sa Sal Rossa, nos invita a descubrir otra perspectiva de la costa ibicenca. Aquí, el Mediterráneo vuelve a marcar el ritmo de los días y el atardecer sigue siendo una invitación a detenerse, compartir una bebida y disfrutar del momento.

Queremos que cada visita sea una oportunidad para desconectar de las prisas, reencontrarse con amigos o descubrir un rincón diferente de Ibiza. Sin grandes pretensiones, sin perder nuestra cercanía y manteniendo esa atmósfera natural que tantas personas han asociado a Cala Escondida durante estos años.

Cala Escondida también es vuestra historia

A todas las personas que nos habéis acompañado en Racó d’en Xic: gracias. Gracias por cada visita, por las conversaciones, por las recomendaciones, por volver temporada tras temporada y por hacer que aquel pequeño rincón se convirtiera en un lugar tan especial para tanta gente.

Gracias también a quienes nos habéis apoyado durante el cambio, a quienes habéis compartido nuestros mensajes y a quienes habéis esperado con ilusión noticias sobre nuestro regreso. Vuestro cariño nos ha recordado que lo construido durante estos años va mucho más allá de una ubicación.

Y, por supuesto, gracias a nuestro equipo. A todas las personas que hacen posible Cala Escondida con su trabajo, su energía y su compromiso, especialmente en los momentos en los que toca adaptarse, empezar de nuevo y afrontar nuevos retos.

Esta nueva etapa también es vuestra.

Nos vemos en el nuevo Cala Escondida

Hoy miramos hacia delante con ilusión. Nos espera una nueva ubicación, nuevos recuerdos por crear y muchas oportunidades para seguir desarrollando un proyecto que combina naturaleza, sostenibilidad, gastronomía, música y comunidad.

Seguimos al final de Platja d’en Bossa, junto a la Torre de sa Sal Rossa, con el Mediterráneo como compañero y la misma convicción de siempre: los lugares verdaderamente especiales no se definen únicamente por dónde están, sino por lo que hacen sentir y por la huella que dejan en las personas.

Nuevo lugar, nuevos comienzos, la misma esencia.

Os esperamos en Cala Escondida. 💚